Introducción
El posicionamiento del paciente es uno de los requisitos fundamentales para realizar una exploración ecográfica de alta calidad. Un posicionamiento correcto permite un mejor acceso a la zona examinada, mejora la visibilidad de las estructuras anatómicas y, a menudo, facilita considerablemente la obtención de una imagen óptima. También aumenta la comodidad tanto del paciente como del examinador y ayuda a evitar la fatiga innecesaria durante las exploraciones más prolongadas.
En la ecografía musculoesquelética, el posicionamiento del paciente no es un mero detalle técnico, sino un componente activo de la exploración. Al cambiar la posición de una extremidad o ajustar una articulación, se pueden resaltar determinadas estructuras, identificar con mayor facilidad la patología o realizar una exploración dinámica durante el movimiento. Por lo tanto, el posicionamiento correcto siempre debe estar determinado por qué queremos visualizar, qué estructura estamos evaluando y qué problema clínico estamos abordando.
En este capítulo describiremos los principios básicos del posicionamiento y las posiciones prácticas del paciente para cada región anatómica, de modo que la exploración sea eficiente, ergonómica y reproducible.