Movimientos de la sonda
En la exploración ecográfica, distinguimos 8 movimientos básicos de la sonda que constituyen la base de una técnica de exploración adecuada. Conocer estos movimientos es importante porque permite una mejor visualización de las estructuras anatómicas, una interpretación adecuada y la reducción de errores causados por artefactos. El manejo adecuado de la sonda es esencial para orientar con precisión la imagen e identificar de forma fiable la patología.

1. Deslizamiento – movimiento suave de la sonda sobre la piel sin cambiar la orientación ni la inclinación. Permite el seguimiento continuo de las estructuras anatómicas, su trayecto y sus relaciones espaciales. Es adecuado para seguir tendones, músculos, nervios y vasos, así como para buscar alteraciones focales.

2. Balanceo (talón–punta) – inclinación de la sonda hacia uno y otro borde sin desplazarla sobre la piel. Cambia el ángulo de incidencia del haz y ayuda a reducir la anisotropía, principalmente en tendones y ligamentos. Facilita la diferenciación entre artefactos y patología real.

3. Barrido – desplazamiento de la sonda perpendicularmente a su eje longitudinal sin cambiar la inclinación ni la orientación. Muestra el área en una serie de secciones adyacentes y ayuda a buscar patologías de forma sistemática. Adecuado para evaluar músculos, tendones, nervios y colecciones líquidas.

4. Abaniqueo – inclinación del transductor a lo largo del eje corto manteniendo el mismo punto de contacto con la piel. Se utiliza para optimizar el ángulo de insonación, especialmente en estructuras propensas a la anisotropía. Ayuda a visualizar mejor la continuidad de las fibras y los bordes de los tendones o ligamentos.

5. Compresión – presión controlada con el transductor perpendicularmente en profundidad. Permite evaluar la compresibilidad de los tejidos y diferenciar el líquido de las estructuras sólidas. También se utiliza en la sonopalpación o para provocar el signo de sono-Tinel.

6. Descompresión – liberación de la presión de la sonda sobre el área examinada. Esto es esencial principalmente al evaluar los vasos, que vuelven a expandirse después de liberar la presión. También mejora la visualización de las colecciones líquidas.

7. Rotación (helicóptero) – rotación de la sonda alrededor de su centro sin desplazarla sobre la piel. Permite una transición fluida del plano de imagen de transversal a longitudinal y viceversa. Importante para seguir la continuidad estructural y para una orientación espacial adecuada.

8. Limpiaparabrisas (barrido, abaniqueo) – un lado de la sonda permanece fijo, el otro traza un arco. Modifica el ángulo de insonación manteniendo el punto de referencia. Particularmente útil en zonas con anatomía compleja o disposición en abanico de las estructuras.